La seguridad en el Internet de las Cosas

El Internet de las Cosas es una de las tecnologías con tendencia más creciente de los últimos tiempos. Su auge se consolida al ofrecer múltiples aplicaciones en distintos ámbitos a usuarios de todo el mundo. Desde wearables o dispositivos interconectados hasta smart cities que revolucionarán nuestra concepción de desarrollo urbano y sostenibilidad. El Internet de las Cosas consolida la innovación tecnológica como elemento clave para nuestro crecimiento. Pero como toda digitalización, requiere unos niveles de seguridad más precisos que sus antecesores. Analizamos en qué aspectos debemos prestar especial atención por evitar amenazas cibernéticas.

Para crear protocolos de seguridad, primero tenemos que analizar dónde el IoT presenta un peligro para el usuario. Sin duda, la primera parcela en la que debemos reforzar esfuerzos es en el tratamiento de los datos personales. Gracias a dispositivos inteligentes como los wearables, ofrecemos información sobre nosotros a las grandes compañías. Imaginemos entonces la cantidad de datos que una Smart home puede recopilar sobre los usuarios. A este principal problema sumamos otros como la actualización constante que requieren los dispositivos conectados, que pueden dejar de funcionar en cualquier momento, o la limitación de la privacidad de los usuarios.

Dispositivos del Internet de las Cosas

La creciente aparición de ciberdelincuentes ha puesto en el punto de mira a todos los dispositivos conectados a Internet. Con el objetivo de acceder a datos y comercializar con ellos, de controlar un software determinado o de crear desestabilidad en una empresa, los ciberataques crecen exponencialmente a la inmersión digital. Pero no es algo que no pueda controlarse con las medidas y ajustes necesarios. Desde conexiones cifradas hasta la anonimidad de datos, la configuración de controles de acceso al software o las medidas inteligentes de fail-safe. Las posibilidades del Internet de las Cosas son ilimitadas, al igual que sus herramientas de control y seguridad. Aportar un valor al usuario sin poner en riesgo su integridad en el entorno digital es la clave para que esta tecnología acabe consolidándose.

El Internet de las Cosas nos permite acceder a innovaciones inimaginables hasta el momento, que facilitan nuestra rutina e impulsan nuestro crecimiento profesional. Tomar los avances tecnológicos como una amenaza es un gran error que nos precipitará al fracaso. Valernos de sus posibilidades para mejorar nuestro presente y futuro es una respuesta tan inteligente casi como sus propios dispositivos.

Implementación de la transformación digital

Aunque los problemas de seguridad e integración sean los dos principales retos a los que se enfrenta el IoT, esta prometedora tecnología ha llegado para quedarse. En el ámbito empresarial, son las entidades quienes deben encontrar a los mejores proveedores que les ayuden a implementar el proceso de transformación digital. Como somos conscientes de la creciente necesidad de automatizar y sistematizar actividades, en ZELENZA ponemos al servicio de nuestros clientes nuestra tecnología y servicios gestionados TIC y BPO. Ponte en contacto con nosotros y saca el mayor provecho a todo lo que el IoT nos permite lograr.